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La Escuela Cántabra de Espeleología y Cruz Roja Cantabria desarrollaron los días 3 y 4 de octubre una nueva edición de esta formación, centrada en las comunicaciones, la coordinación desde el Puesto de Mando y los procedimientos logísticos necesarios para afrontar un rescate en cavidad.
El fin de semana del 3 y 4 de octubre se celebró el II Curso de Apoyo Logístico en Espeleo-Socorro 2026, organizado por la Escuela Cántabra de Espeleología en colaboración con Cruz Roja Cantabria. La actividad reunió finalmente a 34 participantes entre cursillistas y formadores, con perfiles diversos, tanto espeleólogos como personas sin experiencia previa en espeleología, pero vinculadas o interesadas en las tareas de apoyo a los operativos de rescate.
El curso, desarrollado en la sede de la Escuela Cántabra de Espeleología en Arredondo y en distintas cavidades de la zona, tuvo como objetivo profundizar en los aspectos logísticos y organizativos que intervienen en una operación de espeleo-socorro. Una formación especialmente importante para comprender cómo se coordinan los diferentes equipos, cómo se gestionan las comunicaciones y qué recursos son necesarios para desarrollar una intervención de estas características.
La formación presencial se complementa con un Aula Virtual, en la que los alumnos tienen a su disposición distintos recursos didácticos, como documentación técnica, manuales, vídeos y enlaces de interés. Esta herramienta permite ampliar los contenidos trabajados durante el curso, facilitar la consulta de información y reforzar el aprendizaje antes y después de las sesiones prácticas.
La actividad se enmarca en la colaboración entre la Federación Cántabra de Espeleología y Cruz Roja Cantabria en el ámbito del rescate en cavidades, y busca unificar criterios de trabajo entre los distintos perfiles que pueden participar en una emergencia de este tipo.

La jornada del sábado comenzó con una sesión de talleres técnicos en la que los participantes se distribuyeron en cuatro grupos de trabajo, rotando por las distintas estaciones para conocer de primera mano los equipos y procedimientos utilizados en un operativo de espeleo-socorro.
Los talleres estuvieron dedicados a los sistemas de comunicación TEDRA, Genéfono y LoraCave, fundamentales para mantener el contacto entre el interior de la cavidad y los equipos situados en el exterior, así como al conocimiento del material disponible en el camión de intervención. La rotación por las cuatro estaciones permitió que todos los participantes pudieran familiarizarse con los equipos, sus posibilidades y su papel dentro de una operación de rescate.
Por la tarde, la formación continuó con actividades diferenciadas en función de la experiencia y los conocimientos previos de los asistentes. Los grupos de espeleólogos y no espeleólogos desarrollaron ejercicios adaptados a sus respectivos niveles, combinando prácticas en la cueva Coventosa con actividades de aula.
Los espeleólogos realizaron una simulación de accidente y de funcionamiento de un Puesto de Mando, trabajando sobre la toma de decisiones, la coordinación de los recursos y la importancia de disponer de comunicaciones eficaces para gestionar correctamente una emergencia subterránea.
Por su parte, los participantes sin experiencia espeleológica específica realizaron un taller de interpretación de topografías de cuevas, una herramienta esencial para comprender la estructura de una cavidad y familiarizarse con la información que se maneja durante la planificación y el seguimiento de un rescate.
La jornada formativa dio paso, al finalizar el sábado, a una cena de confraternización entre participantes y formadores. Un momento para compartir experiencias, intercambiar impresiones y reforzar los vínculos entre las personas que, desde diferentes ámbitos, pueden colaborar en una intervención de espeleo-socorro.

El domingo fue el turno de la práctica conjunta en la cueva de la Gándara. En esta ocasión, los asistentes se distribuyeron en dos grupos de trabajo, mezclando espeleólogos y no espeleólogos para favorecer la colaboración y la comprensión de las funciones que desempeñan los distintos integrantes de un operativo.
El ejercicio práctico se centró en el movimiento de dos camillas dentro de la cavidad, coordinado con los correspondientes sistemas de comunicación. El objetivo era simular una intervención lo más cercana posible a una situación real y mostrar las dificultades que entraña el traslado de personas accidentadas en un entorno subterráneo.
La práctica permitió comprobar cómo el avance de una camilla requiere mucho más que el trabajo físico de quienes participan directamente en su transporte. Es necesario coordinar los movimientos, mantener la comunicación entre los diferentes equipos, organizar los recursos disponibles y adaptar las maniobras a las características del recorrido.
Estas circunstancias ayudan a comprender la magnitud y la complejidad de un operativo de espeleo-socorro, en el que pueden intervenir numerosas personas con funciones diferentes y en el que la planificación, la coordinación y la comunicación resultan determinantes.
La actividad se prolongó algo más de lo previsto y finalizó alrededor de las 16:00 horas. Tras la comida en la sede de la Escuela, los participantes llevaron a cabo las tareas de limpieza, recuento y recogida de todo el material utilizado durante el curso, dando por concluido el fin de semana de formación.
El II Curso de Apoyo Logístico en Espeleo-Socorro ha permitido trabajar de manera conjunta con participantes de distintos perfiles, acercando los procedimientos de intervención tanto a espeleólogos como a personas que pueden desempeñar funciones de apoyo en una emergencia.
Las comunicaciones, la interpretación de la información topográfica, la organización del Puesto de Mando y la logística del material son elementos imprescindibles para que un rescate pueda desarrollarse de forma coordinada. Conocerlos y practicarlos permite entender mejor el funcionamiento global de una intervención y la importancia de cada uno de los equipos que participan en ella.
Desde la Escuela Cántabra de Espeleología y Cruz Roja Cantabria se continúa apostando por la formación y la colaboración entre entidades como herramientas fundamentales para mejorar la preparación de los recursos humanos que pueden intervenir en este tipo de emergencias.
La participación final de 34 personas, entre cursillistas y formadores, y el desarrollo de las actividades teóricas y prácticas durante las dos jornadas reflejan el valor de este tipo de iniciativas para seguir avanzando en la preparación y coordinación del espeleo-socorro en Cantabria.

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Abierto lunes de 18:00 a 20:30